Es complicado resumir 3 intensos días de ponencias, mesas, talleres, debates,… en apenas una entrada de blog, pero bueno, ante la demanda de mis lectores voy a intentarlo.
Como sabéis l@s que soléis seguirme en redes sociales como twitter o facebook, del 9 al 11 de Febrero me escapé a Almería, donde se celebraba el XI Congreso de Psicología Ambiental, todo un evento en el que por fin poner cara a nombres tan leídos, conocidos y admirados.
La temática a la que iba dedicada el congreso este año era “Espacios Urbanos y Sostenibilidad”, así que l@s que sabéis lo implicado que ando últimamente con la idea de transformar nuestras ciudades, imaginaréis las ganas e ilusiones que llevaba al evento.
Abrió el congreso el Taller de Evaluación Integral de la Sostenibilidad de Planes de Acción Local, coordinado por Karmele Herranz-Pascual, una de las psicólogas ambientales más aplicadas del panorama nacional y que en cada intervención se esfuerza por encontrar el sentido pragmático de las diferentes líneas de investigación.
Tras ello comenzó la avalancha de conferencias, simposios y mesas de comunicaciones:
Maria Luisa Lima (Lisboa) nos enseñó que el reto de la Psicología Ambiental actual está en participar en la construcción de paisajes y la prueba de ello es su propio trabajo en el proceso de planificación participativa a la hora de construir presas hidrográficas.
Ricardo de Castro, que lleva años trabajando dentro de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía, moderó un simposio en el que se hicieron aportaciones desde el ámbito psicosocial al cambio climático global y el papel de la conducta humana.

El segundo día continuó con las intervenciones de de Bernardo Hernández, que nos habló sobre el apego al lugar en estudios basados en las Islas Canarias, José M. Palma y Fátima Bernardo que investigaron en la relación entre el apego al lugar y la discriminación y ocupación del territorio, más tarde Sergi Valera nos mostró la vertiente positiva de la Psicología Ambiental, centrada en la promoción del bienestar y la teoría del fluir del impronunciable Csikszentmihalyi.
Tras esto, tocaba elegir, así que inevitablemente elegí “Espacio Público” moderado por Mamen Peñaranda y Pep Vivas-Elías, de todas las intervenciones me quedo con las de José Simoes y Ramón Ribera que nos enseñaron como a través del teatro por un lado y la movilización ciudadana se puede cambiar la percepción de un espacio público e incluso su fisionomía.
El agotador segundo día, terminó con un simposio plenario en la sala “bioclimática” (que más bien era un frigorífico a máxima potencia) moderado por Lupicinio Iñiguez en torno a la Sostenibilidad y los nuevos planteamientos que están surgiendo alrededor de este concepto. Sin duda me quedo con la intervención de Jordi Bonet mostrándonos el impacto de la participación ciudadana en la transformación urbana y las diferentes formas de incorporar al ciudadano en la toma de decisiones.
Ya con las neuronas bastante achicharradas comenzó el último día, en el que un Terry Hartig imponente, nos habló de cómo ciertos entornos ambientales pueden tener la capacidad de restaurar nuestra atención y mitigar problemas como el estrés y la fatiga. Se me ocurren múltiples aplicaciones en campos de conocimiento como la medicina, arquitectura, diseño,… Por cierto, mi más sincero agradecimiento a la traductora buena, porque si es por la otra, hubiéramos entendido poquito de la conferencia, ja,ja,… Aunque admito mi culpa, debería de practicar más mi pobre nivel de inglés.
Seguimos eligiendo a media mañana, y esta vez tocó escuchar la presentación de mi compañero de habitación, Ignacio Pisano, que magistralmente nos contó su investigación a partir de los datos del Ecobarómetro andaluz donde se correlacionaba una alta conciencia ambiental con la probabilidad de tener un comportamiento proambiental, parece ser que al menos en Andalucía, no hay tanta diferencia entre lo que piensa y dice la gente y cómo se comporta luego.

Ya solo quedaba una tarde, tras el almuerzo me sumergí en la mesa sobre Espacios Institucionales y Vivienda, donde la barrera idiomática me privó de aprender más, reconozco que mi nivel de portugués es horrible. Y para finalizar la polémica conferencia de José M. da Palma Oliveira con el sugerente título “Homo Sapiens versus Homo Artiflex (listillo) o la inevitabilidad de la destrucción del medio ambiente, que no dejó a nadie indiferente generándose un debate de lo más intenso sobre nuestro papel activo en la conservación o destrucción de nuestro entorno.
En definitiva esta es la crónica de 3 días intensos transpirando Psicología Ambiental en Almería, aunque evidentemente hubo más cosas que se quedan en el tintero: Esos paseos por la playa almeriense (ambiente de lo más reparador), esas rutas de tapeo por las tasquitas más típicas guiadas por el equipo de azafat@s del congreso, conocer gente de tantísimas nacionalidades a este y el otro lado del charco con un mismo vínculo común, nuestra pasión por la psicología ambiental y sobre todo mi agradecimiento a Eva y Nacho, mis compañeros de viaje, el equipo de psicólogos ambientales de Córdoba dará que hablar muy pronto!!
1 comentarios:
Que estuvo bien el congreso, no lo niego. Que podría haber estado mejor, tampoco. Creo que tenemos mucho trabajo por delante. Tenemos que, "pokito a poko", conseguir que todas las investigaciones y nuevas líneas de trabajo en Psicología Ambiental tengan más visibilidad, tanto a nivel de aplicación de políticas de cambio social como a nivel ciudadano. Y esto es cosa nuestra, como decimos los "ambientalístas" cosa de tod@s.
Pero... nos lo pasamos bien y, en verdad hemos aprendido mucho y de mucha gente.
Publicar un comentario en la entrada