Los
que soléis pasar por este blog ya conocéis esa extraña costumbre que tengo de
aprovechar mi tiempo libre para seguir formándome, pues bien… este fin de
semana ha vuelto a ocurrir, cogí las maletas y me fui a un maravilloso rincón
de la sierra norte sevillana llamado Cazalla de la Sierra , allí un nutrido
grupo de andaluces nos reunimos para aprender, debatir e intentar aportar
soluciones al fenómeno del Cambio Climático en nuestra tierra.
Surgieron
infinidad de temas, argumentos e ideas, pero en un intento de resumir (cosa que
por otro lado es imposible) el sabor de boca con el que salí de allí, fue bastante
pesimismo porque tras la intervención de la mayoría de los ponentes y casi la
totalidad de alumnos, nos encontramos ante una problemática global, con
consecuencias presentes y visibles, de la que en general la población está bien
informada, sensibilizada,… pero ante la que seguimos “sin actuar”. Queda claro
que conocemos el problema, sabemos las soluciones pero NO existe voluntad para
atajarlo.
Intentando
buscar una solución a esta paradoja usando mi herramienta preferida, que como
sabéis es la psicología ambiental, me surge la posibilidad de que estemos ante
un proceso de “ecofatiga”. ¿Lo habíais escuchado antes? Siendo lo más sencillo
posible, intento aclarar este término:
Cuando
encendemos la televisión o echamos una ojeada al periódico y solo vemos
noticias impactantes sobre incendios, accidentes nucleares, vertidos
contaminantes, saturación de tráfico y cientos de mensajes alarmistas sobre
temas ambientales, podemos estar provocando una saturación mental a nivel
social que tendría el efecto contrario al deseado, y es que en vez de provocar
cambios de actitud o aumentar nuestra responsabilidad ecológica, la gente
desenganche y disminuya su conciencia proambiental.
Lo que
algunos de los ponentes del curso denominaban “ceguera” ante el fenómeno del
cambio climático, podría tener como causa esta ECOFATIGA, pero ¿qué hacer ante
eso? ¿eliminamos todas las campañas de comunicación, sensibilización e
información ambiental? Evidentemente la respuesta es NO, la base del cambio de
comportamiento sigue siendo una buena educación ambiental, pero si es cierto
que quizás el abuso de mensajes alarmistas y el uso del miedo como elemento
persuasivo, no esté funcionando.
¿Acaso
funcionaban las durísimas campañas de la Dirección General
de Tráfico mostrando los efectos de los accidentes? El índice de siniestralidad
seguía subiendo y con los temas ambientales pasaría algo parecido, no podemos
mantener permanentemente asustadas a las personas, porque los argumentos
alarmistas pueden tener un efecto a corto plazo pero como hemos visto, producen
una saturación rápida que hacen desenganchar del problema a las personas.
Ahora
llega la parte interactiva que siempre tiene este blog… ¿qué soluciones y
alternativas se os ocurren para que campañas de comunicación y educación
ambiental tengan más eficacia y logren el efecto deseado?
Soy
todo oídos!!
6 comentarios:
Se habla de Educacion Ambiental como la solución y a mi me lo parece, lo que creo es que la calse de Educaion Ambiental que se esta haciendo, viene siendo no cumple con su cometido en cuanto se ha dejado manosear de a quienes le interesan seguirse aprovechando del medio ambiente y por otro lados los metodos utlizados adolecen de muchos componentes que podrian hacerla vedaderamente eficiente.
Evidentemente los intereses dificultan muchísimo un cambio real de modelo, a las fábricas de coches les interesa que se sigan vendiendo coches, a los políticos les interesa que sigan votándoles, a las industrias eléctricas les interesa que sigamos consumiendo electricidad,.... pero el cambio de modelo no es que sea necesario, sino inevitable.
La Educación Ambiental creo que es la solución SI, pero no creo para nada ni en el alarmismo ni en el asustar ni hacer sentir culpables a las personas, porque como bien dices bloquea.
El enfoque positivo de muchas de los programas de educación ambiental se está notando: sensibilizar, formar, informar, capacitar para partipar de manera responsable para la acción es fundamental y todo ello desde la motivación y la alegría de que queremos ser felices en un mundo mejor. Así es como lo enfocan muchos movimientos sociales. Pongo también un ejemplo de movimientos para la transformación positivos: Movimiento en Transición. Creo en la ecofatiga de la que hablas. Por eso pararnos, detenernos para mirar hacia adentro, y serenarnos creo que puede ayudar a reconducir ese exceso de información "racional".
Gracias por el blog, me parece muy interesante
Evidentemente la Educación Ambiental es la solución y ahí estoy contigo, pero es necesaria una metodología diferente que ofrezca resultados diferentes. Décadas de educación ambiental en España han obtenido pobres resultados en lo que a cambios comportamentales se refiere. ¿Algo estaremos haciendo mal, no?
Usar la emoción, como aparece en la entrada más reciente del blog, puede facilitar ese cambio de actitudes y conductas.
Gracias por participar.
Muy interesante, pero como tú señalas, no sólo hay eco-fatiga, sino educación-vial-fatiga, solidaridad-fatiga, politico-fatiga, injusticia-fatiga... Quizás lo que hay que preguntarse es ¿por qué hay tanta "fatiga"????
Interesa pregunta... ¿por qué hay tanta fatiga de todo?
Quizás la culpa sea nuestra, por la enorme cantidad de información que nos llega a cada minuto, radio, televisión, ordenador, teléfono móvil,...
Vivimos en la era de la velocidad, gigas y gigas de información a muchísima velocidad, eso fatiga a cualquiera.
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