viernes 2 de diciembre de 2011

ECOFATIGA


Los que soléis pasar por este blog ya conocéis esa extraña costumbre que tengo de aprovechar mi tiempo libre para seguir formándome, pues bien… este fin de semana ha vuelto a ocurrir, cogí las maletas y me fui a un maravilloso rincón de la sierra norte sevillana llamado Cazalla de la Sierra, allí un nutrido grupo de andaluces nos reunimos para aprender, debatir e intentar aportar soluciones al fenómeno del Cambio Climático en nuestra tierra.
Surgieron infinidad de temas, argumentos e ideas, pero en un intento de resumir (cosa que por otro lado es imposible) el sabor de boca con el que salí de allí, fue bastante pesimismo porque tras la intervención de la mayoría de los ponentes y casi la totalidad de alumnos, nos encontramos ante una problemática global, con consecuencias presentes y visibles, de la que en general la población está bien informada, sensibilizada,… pero ante la que seguimos “sin actuar”. Queda claro que conocemos el problema, sabemos las soluciones pero NO existe voluntad para atajarlo.

Intentando buscar una solución a esta paradoja usando mi herramienta preferida, que como sabéis es la psicología ambiental, me surge la posibilidad de que estemos ante un proceso de “ecofatiga”. ¿Lo habíais escuchado antes? Siendo lo más sencillo posible, intento aclarar este término:
Cuando encendemos la televisión o echamos una ojeada al periódico y solo vemos noticias impactantes sobre incendios, accidentes nucleares, vertidos contaminantes, saturación de tráfico y cientos de mensajes alarmistas sobre temas ambientales, podemos estar provocando una saturación mental a nivel social que tendría el efecto contrario al deseado, y es que en vez de provocar cambios de actitud o aumentar nuestra responsabilidad ecológica, la gente desenganche y disminuya su conciencia proambiental.

Lo que algunos de los ponentes del curso denominaban “ceguera” ante el fenómeno del cambio climático, podría tener como causa esta ECOFATIGA, pero ¿qué hacer ante eso? ¿eliminamos todas las campañas de comunicación, sensibilización e información ambiental? Evidentemente la respuesta es NO, la base del cambio de comportamiento sigue siendo una buena educación ambiental, pero si es cierto que quizás el abuso de mensajes alarmistas y el uso del miedo como elemento persuasivo, no esté funcionando.



¿Acaso funcionaban las durísimas campañas de la Dirección General de Tráfico mostrando los efectos de los accidentes? El índice de siniestralidad seguía subiendo y con los temas ambientales pasaría algo parecido, no podemos mantener permanentemente asustadas a las personas, porque los argumentos alarmistas pueden tener un efecto a corto plazo pero como hemos visto, producen una saturación rápida que hacen desenganchar del problema a las personas.

Ahora llega la parte interactiva que siempre tiene este blog… ¿qué soluciones y alternativas se os ocurren para que campañas de comunicación y educación ambiental tengan más eficacia y logren el efecto deseado?
Soy todo oídos!! 

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Se habla de Educacion Ambiental como la solución y a mi me lo parece, lo que creo es que la calse de Educaion Ambiental que se esta haciendo, viene siendo no cumple con su cometido en cuanto se ha dejado manosear de a quienes le interesan seguirse aprovechando del medio ambiente y por otro lados los metodos utlizados adolecen de muchos componentes que podrian hacerla vedaderamente eficiente.

MANOLO CARMONA dijo...

Evidentemente los intereses dificultan muchísimo un cambio real de modelo, a las fábricas de coches les interesa que se sigan vendiendo coches, a los políticos les interesa que sigan votándoles, a las industrias eléctricas les interesa que sigamos consumiendo electricidad,.... pero el cambio de modelo no es que sea necesario, sino inevitable.

Paula dijo...

La Educación Ambiental creo que es la solución SI, pero no creo para nada ni en el alarmismo ni en el asustar ni hacer sentir culpables a las personas, porque como bien dices bloquea.
El enfoque positivo de muchas de los programas de educación ambiental se está notando: sensibilizar, formar, informar, capacitar para partipar de manera responsable para la acción es fundamental y todo ello desde la motivación y la alegría de que queremos ser felices en un mundo mejor. Así es como lo enfocan muchos movimientos sociales. Pongo también un ejemplo de movimientos para la transformación positivos: Movimiento en Transición. Creo en la ecofatiga de la que hablas. Por eso pararnos, detenernos para mirar hacia adentro, y serenarnos creo que puede ayudar a reconducir ese exceso de información "racional".
Gracias por el blog, me parece muy interesante

MANOLO CARMONA dijo...

Evidentemente la Educación Ambiental es la solución y ahí estoy contigo, pero es necesaria una metodología diferente que ofrezca resultados diferentes. Décadas de educación ambiental en España han obtenido pobres resultados en lo que a cambios comportamentales se refiere. ¿Algo estaremos haciendo mal, no?
Usar la emoción, como aparece en la entrada más reciente del blog, puede facilitar ese cambio de actitudes y conductas.

Gracias por participar.

M. Carmen dijo...

Muy interesante, pero como tú señalas, no sólo hay eco-fatiga, sino educación-vial-fatiga, solidaridad-fatiga, politico-fatiga, injusticia-fatiga... Quizás lo que hay que preguntarse es ¿por qué hay tanta "fatiga"????

MANOLO CARMONA dijo...

Interesa pregunta... ¿por qué hay tanta fatiga de todo?
Quizás la culpa sea nuestra, por la enorme cantidad de información que nos llega a cada minuto, radio, televisión, ordenador, teléfono móvil,...
Vivimos en la era de la velocidad, gigas y gigas de información a muchísima velocidad, eso fatiga a cualquiera.